Dicen que es imposible estornudar sin cerrar los ojos. Que es un acto reflejo y no puede controlarse. Y que nunca se estornuda mientras uno está durmiendo, (al contrario de la tos, curiosamente). También dicen que si estornudas tres veces seguidas sin que nadie diga "Jesús" el alma se te escapa y cualquier diablo puede apoderarse de ella.
Algunas personas acostumbran siempre a estornudar siempre de tres en tres veces. Otros, llegan a estornudar 17 veces seguidas.
La primavera nos ofrece a diario todo un muestrario de estornudos y estornudantes, que procuran pasar el mal rato lo mas discretamente posible.
Pues bien, ignoro qué diablo me aguarda cada dia al doblar la esquina de mi propia casa y se divierte haciendome estornudar 3 veces a las 9 de la mañana, pero ahí está. No falla. Y si, puedo asegurar que no se puede estornudar con los ojos abiertos. Tan es así que debo detenerme a terminar con la serie loca de estornudos antes de seguir caminando, o corro el peligro de tropezarme con algún viandante al cual no puedo ver.
Y eso que en la esquina no hay flores, ni nada parecido. Solo una tienda de ropa, un semaforo, una papelera y ¡ah! un perro atado a la farola que aguarda paciente que vengan a rescatarlo.
Si esto sigue así no estoy segura de conservar mi alma hasta el final de Junio.
martes, abril 24, 2007
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