-¿Tu sabes cuanto me he aburrido hoy?, he estado a punto de limpiar la casa- dice una bellísima Eva Longoria a su marido, poco antes de echarse un amante.
Tiene gracia porque conozco a una amiga que también se aburría mucho, y que tras darse cuenta que la limpieza aún le aburria mas, se echó un amante para pasar las tardes.
Lo cual me hace pensar que el triángulo Aburrimiento-Limpieza-Infidelidad está bastante extendido.
Eso y que las mujeres nos desesperamos también muy fácilmente, al parecer.
jueves, abril 26, 2007
miércoles, abril 25, 2007
Sin noticias
La última vez que la ví me aseguró entre lágrimas que me escribiría. Que no me preocupase, que estaría bien.
Fue un momento muy intenso. Nos abrazamos largo rato, medio llorando medio riendo, sin saber bien con que emoción quedarnos. Anochecía lentamente.
Le dije que ahora tenía la ocasión de poder decir cualquier cosa, la que fuera, que yo lo leería todo, sin importarme nada si estaba bien o mal. Solo quería saber noticias suyas.
Y ella me dijo que no quería preocuparme, y que nunca, nunca escribiría nada triste. Ninguna cosa mala.
Hace mucho que no se de ella.
Mucho.
Fue un momento muy intenso. Nos abrazamos largo rato, medio llorando medio riendo, sin saber bien con que emoción quedarnos. Anochecía lentamente.
Le dije que ahora tenía la ocasión de poder decir cualquier cosa, la que fuera, que yo lo leería todo, sin importarme nada si estaba bien o mal. Solo quería saber noticias suyas.
Y ella me dijo que no quería preocuparme, y que nunca, nunca escribiría nada triste. Ninguna cosa mala.
Hace mucho que no se de ella.
Mucho.
martes, abril 24, 2007
Escenas de primavera
Dicen que es imposible estornudar sin cerrar los ojos. Que es un acto reflejo y no puede controlarse. Y que nunca se estornuda mientras uno está durmiendo, (al contrario de la tos, curiosamente). También dicen que si estornudas tres veces seguidas sin que nadie diga "Jesús" el alma se te escapa y cualquier diablo puede apoderarse de ella.
Algunas personas acostumbran siempre a estornudar siempre de tres en tres veces. Otros, llegan a estornudar 17 veces seguidas.
La primavera nos ofrece a diario todo un muestrario de estornudos y estornudantes, que procuran pasar el mal rato lo mas discretamente posible.
Pues bien, ignoro qué diablo me aguarda cada dia al doblar la esquina de mi propia casa y se divierte haciendome estornudar 3 veces a las 9 de la mañana, pero ahí está. No falla. Y si, puedo asegurar que no se puede estornudar con los ojos abiertos. Tan es así que debo detenerme a terminar con la serie loca de estornudos antes de seguir caminando, o corro el peligro de tropezarme con algún viandante al cual no puedo ver.
Y eso que en la esquina no hay flores, ni nada parecido. Solo una tienda de ropa, un semaforo, una papelera y ¡ah! un perro atado a la farola que aguarda paciente que vengan a rescatarlo.
Si esto sigue así no estoy segura de conservar mi alma hasta el final de Junio.
Algunas personas acostumbran siempre a estornudar siempre de tres en tres veces. Otros, llegan a estornudar 17 veces seguidas.
La primavera nos ofrece a diario todo un muestrario de estornudos y estornudantes, que procuran pasar el mal rato lo mas discretamente posible.
Pues bien, ignoro qué diablo me aguarda cada dia al doblar la esquina de mi propia casa y se divierte haciendome estornudar 3 veces a las 9 de la mañana, pero ahí está. No falla. Y si, puedo asegurar que no se puede estornudar con los ojos abiertos. Tan es así que debo detenerme a terminar con la serie loca de estornudos antes de seguir caminando, o corro el peligro de tropezarme con algún viandante al cual no puedo ver.
Y eso que en la esquina no hay flores, ni nada parecido. Solo una tienda de ropa, un semaforo, una papelera y ¡ah! un perro atado a la farola que aguarda paciente que vengan a rescatarlo.
Si esto sigue así no estoy segura de conservar mi alma hasta el final de Junio.
lunes, abril 23, 2007
Miradas
Hoy me ha mirado un señor que iba con su perro a la plaza, supongo que porque casi nos hemos tropezado al doblar la esquina, tambien me ha mirado la panadera, una conocida que incluso me ha saludado rápidamente al pasar, el encargado de la limpieza del garaje, que además me ha dejado pasar antes de aparcar su coche, el conserje de la oficina que iba de su silla a los buzones, los compañeros de trabajo que se han interesado (cortés pero indiferentemente) acerca de mi recién pasado fin de semana, a los cuales he contestado (cortés pero indiferentemente también) que muy bien, que todo estupendo y ellos ¿que tal? también bien, estupendo pues.
Me ha mirado mucha gente hoy, si nos ponemos a contar, pero en realidad, creo que no me ha visto nadie.
¿Y yo? ¿he visto a alguien?
Ayyyy que malos son los lunes a veces...
Me ha mirado mucha gente hoy, si nos ponemos a contar, pero en realidad, creo que no me ha visto nadie.
¿Y yo? ¿he visto a alguien?
Ayyyy que malos son los lunes a veces...
jueves, abril 19, 2007
Consuelos y Desconsuelos
Oído al pasar:
...El consuelo del cambio climatico es que algún día todo el mundo odiará el verano
...El consuelo del cambio climatico es que algún día todo el mundo odiará el verano
miércoles, abril 18, 2007
Oda al aburrimiento.
Dios Mio! Pero cómo se puede estar tan aburrido!!!. El tiempo se burla de mi y pasa hacia atras, como le ocurrió una vez a Bart Simpson en un episodio... ¿sabes cual digo? ... no importa. Es que me aburro.
Aprovecho y termino esa lista de numeros que tenía pendiente, y que nunca me animaba a rellenar. Y me pongo un té. Y otro. Y abro el periodico. Y miro el correo. Nada. Ni siquiera spam. ¡Que desastre de vida social llevo!
Me levanto. Ordeno el archivo. Miro por la ventana. La abro. Un niño grita sin pudor a su madre:
-Me escuece mucho el culooooo
La madre le coge de la mano y agiliza el paso, deseando llegar a su casa. Un par de ejecutivos entran en el edificio. Otro deja de fumar apresuradamente para aprovechar la puerta que está abierta. No queda nadie en la calle. Se ve que era hora punta.
Vuelvo al ordenador. Ningún correo. ¿y el fax? no, tampoco se anima a mandarme nada.
A ver la hora.... nada, aun nada.
Creo que me escribiré un correo electronico. A lo mejor hasta me respondo. Y luego, puede que me saque una foto...
No eso resultaría demasiado excentrico.
Aprovecho y termino esa lista de numeros que tenía pendiente, y que nunca me animaba a rellenar. Y me pongo un té. Y otro. Y abro el periodico. Y miro el correo. Nada. Ni siquiera spam. ¡Que desastre de vida social llevo!
Me levanto. Ordeno el archivo. Miro por la ventana. La abro. Un niño grita sin pudor a su madre:
-Me escuece mucho el culooooo
La madre le coge de la mano y agiliza el paso, deseando llegar a su casa. Un par de ejecutivos entran en el edificio. Otro deja de fumar apresuradamente para aprovechar la puerta que está abierta. No queda nadie en la calle. Se ve que era hora punta.
Vuelvo al ordenador. Ningún correo. ¿y el fax? no, tampoco se anima a mandarme nada.
A ver la hora.... nada, aun nada.
Creo que me escribiré un correo electronico. A lo mejor hasta me respondo. Y luego, puede que me saque una foto...
No eso resultaría demasiado excentrico.
miércoles, abril 11, 2007
martes, abril 10, 2007
Piedras y tierra
Es la hermana mayor de Cantabria. Podrían ir de la mano, con sus montañas y valles, separadas tan solo por la orgullosa Asturias, empeñada siempre en ser tan bella y robusta.
Galicia está hecha en piedra y comida por líquenes amarillentos, como ocurre en los cementerios. Ese país que por siglos fue el final de la tierra aguanta impertérrito todos los azotes del mar y los castigos del agua y el viento. La tierra parece no haber terminado de encontrar un lugar cómodo para descansar así que de cuando en cuando tiembla, sacudiendo las rocas y asustando a los niños. Come barcos enteros, bebe hasta atragantarse toda la escoria arrastrada por el oceano. Trampolín privilegiado para traficantes, es observado por ojos cansados de pescadores y mujeres eternas sentadas encima de redes, siempre, siempre trabajando.
Sabores fuertes y cocina humeante.
Siempre se oyen cantos de gaviotas.
Galicia está hecha en piedra y comida por líquenes amarillentos, como ocurre en los cementerios. Ese país que por siglos fue el final de la tierra aguanta impertérrito todos los azotes del mar y los castigos del agua y el viento. La tierra parece no haber terminado de encontrar un lugar cómodo para descansar así que de cuando en cuando tiembla, sacudiendo las rocas y asustando a los niños. Come barcos enteros, bebe hasta atragantarse toda la escoria arrastrada por el oceano. Trampolín privilegiado para traficantes, es observado por ojos cansados de pescadores y mujeres eternas sentadas encima de redes, siempre, siempre trabajando.
Sabores fuertes y cocina humeante.
Siempre se oyen cantos de gaviotas.
Cinco de Abril del Dosmilsiete
Cuaderno de bitácora de ahí fuera, donde no hay ladrillos de ciudad, o al menos, hay pocos.
Los árboles grandes no se fian del sol y sus tercas ramas aún no se animan a dejarse crecer las hojas. En cambio, los mas pequeños, desafiantes y burlones, exhiben sus verdes cabelleras, sin pensar siquiera en lo cansados que estarán a finales de agosto.
Por eso, el paisaje todavía es solo una alfombra seca y marrón. Salpicada de flores ocasionales y pequeñas extensiones de verde.
La primavera no puede hacer olvidar el invierno.
Por el momento.
Los árboles grandes no se fian del sol y sus tercas ramas aún no se animan a dejarse crecer las hojas. En cambio, los mas pequeños, desafiantes y burlones, exhiben sus verdes cabelleras, sin pensar siquiera en lo cansados que estarán a finales de agosto.
Por eso, el paisaje todavía es solo una alfombra seca y marrón. Salpicada de flores ocasionales y pequeñas extensiones de verde.
La primavera no puede hacer olvidar el invierno.
Por el momento.
miércoles, abril 04, 2007
La importancia de un buen titulo
La madre acababa de recoger a la niña de ocho años, con una ristra de tareas aun por hacer, las ocho de la tarde a punto de dar en el reloj y el cielo amenazando lluvia.
- Entonces... ¿has hecho los deberes?- preguntó mecánicamente, mientras andaba rápido por la ciudad.
-Siii, claro.- decía arrastrandose la niña.
-¿las mates tambien?
-si, tambieeeeen.
-Y lo de lengua, ¿también?
-Si, y he escrito un cuento. ¿quieres que te lo cuente?
-¿Un cuento?- preguntó la madre mirando al reloj y apresurando el paso- es estupendo, si, luego me lo leerás, en casa, ahora tenemos que pasar por eroski, y luego por la fruta... y tengo que recoger en el zapatero aun las botas... y van a cerrar...
-Se titula Uniendose al canibalismo.
La madre se detuvo en seco. Abrió los ojos y arqueó las cejas.
-¿que?
-¿Te lo leo?
Y en el mismo medio de la calle, la niña empezó a leer
Me han encargado que escriba, asi que escribiré esta historia. Puede que luego te arrepientas de habermelo pedido, pero asi son las cosas.
Erase una vez una familia de millonarios. Había tres hijos, dos niños y una niña. Los padres eran avariciosos y siempre trabajaban por dinero, entonces nunca veian a sus hijos. Ni siquiera sabian los niños si les querían. Los mayordomos cocineros y amas de llaves se cansaban de trabajar dia y noche y no les daban dinero ni minutos de descanso. Hasta que un dia los serviciantes dimitieron y se fueron. Los padres no se divertian tanto como antes y los niños tenian hambre. Ya no les quedaba ni un penique y los padres se unieron al canibalismo. Se comieron a la gente que pasaba por alli. Y los niños cada vez tenian mas miedo. Los padres se querian comer a sus hijos asi que los niños se fueron de casa. Ya perdidos y hambrientos se preguntaron que estarian haciendo sus padres, pues se habian comido unos a otros.
Pero los niños eran mas listos que sus padres, y encontraron una ciudad. y a los catorce o quince años, entonces ya eran bastante mayores y decidieron trabajar de peluqueros. Asi tenian comida y techo y dinero para ahorrar. A los diecinueve ya podian ingresar en un banco y por casualidad, encontraron a sus antiguos mayordomos y a la niña le entro un hambre tremendo y a los hermanos tambien y se dieron cuenta que se querian comer a los mayordomos aunque tenian bastante dinero. Y despues se comieron unos entre otros hasta que quedo uno que se comio tambien el mismo. Pero recuerda, esto es solo un cuento. fin. ¿Tu crees que lo podré leer en clase?
-Una cosa es segura - dijo la madre aun sin creerse del todo el relato que acababa de oir - en cuanto oigan el título todo el mundo querrá escucharlo.
- Entonces... ¿has hecho los deberes?- preguntó mecánicamente, mientras andaba rápido por la ciudad.
-Siii, claro.- decía arrastrandose la niña.
-¿las mates tambien?
-si, tambieeeeen.
-Y lo de lengua, ¿también?
-Si, y he escrito un cuento. ¿quieres que te lo cuente?
-¿Un cuento?- preguntó la madre mirando al reloj y apresurando el paso- es estupendo, si, luego me lo leerás, en casa, ahora tenemos que pasar por eroski, y luego por la fruta... y tengo que recoger en el zapatero aun las botas... y van a cerrar...
-Se titula Uniendose al canibalismo.
La madre se detuvo en seco. Abrió los ojos y arqueó las cejas.
-¿que?
-¿Te lo leo?
Y en el mismo medio de la calle, la niña empezó a leer
Me han encargado que escriba, asi que escribiré esta historia. Puede que luego te arrepientas de habermelo pedido, pero asi son las cosas.
Erase una vez una familia de millonarios. Había tres hijos, dos niños y una niña. Los padres eran avariciosos y siempre trabajaban por dinero, entonces nunca veian a sus hijos. Ni siquiera sabian los niños si les querían. Los mayordomos cocineros y amas de llaves se cansaban de trabajar dia y noche y no les daban dinero ni minutos de descanso. Hasta que un dia los serviciantes dimitieron y se fueron. Los padres no se divertian tanto como antes y los niños tenian hambre. Ya no les quedaba ni un penique y los padres se unieron al canibalismo. Se comieron a la gente que pasaba por alli. Y los niños cada vez tenian mas miedo. Los padres se querian comer a sus hijos asi que los niños se fueron de casa. Ya perdidos y hambrientos se preguntaron que estarian haciendo sus padres, pues se habian comido unos a otros.
Pero los niños eran mas listos que sus padres, y encontraron una ciudad. y a los catorce o quince años, entonces ya eran bastante mayores y decidieron trabajar de peluqueros. Asi tenian comida y techo y dinero para ahorrar. A los diecinueve ya podian ingresar en un banco y por casualidad, encontraron a sus antiguos mayordomos y a la niña le entro un hambre tremendo y a los hermanos tambien y se dieron cuenta que se querian comer a los mayordomos aunque tenian bastante dinero. Y despues se comieron unos entre otros hasta que quedo uno que se comio tambien el mismo. Pero recuerda, esto es solo un cuento. fin. ¿Tu crees que lo podré leer en clase?
-Una cosa es segura - dijo la madre aun sin creerse del todo el relato que acababa de oir - en cuanto oigan el título todo el mundo querrá escucharlo.
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