jueves, enero 11, 2007

Down the drain

Nemo asegura que todas las tuberías van a dar al mar. Bueno, todas menos la mia, que acaba en una enorme bola de restos de comida y detergente, (espero yo), y que se resiste a desaparecer por mucho que me empeñe.
Si señor, un atasco. Un tremendo atasco que no está de acuerdo con que el agua de mi grifo fluya, y se empeña en devolverlo fregadero arriba, hasta inundar el suelo.
Y claro, siempre hay gente que te da consejos.
Como uno no tiene nada que perder, prueba.
Y Probamos con el agua hirviendo con bicarbonato, la cocacola, sal gorda, desatascador de goma (ese espantoso aparato provocador de vomitonas de cañerías)...
Nada.
La noche tampoco fue misericordiosa, y pasó el primer dia. Asi, preparados para lo peor, lo intentamos con una sonda imposible de domar, que finalmente accedió a entrar por la cañería. 3 metros de sonda. Nada.
Entonces ya, decidimos probar con el ácido sulfurico, que tengo entendido que va muy bien para el medio ambiente. Primero medio bote. Nada. Luego el otro medio.
Ahora, la bola parece haberse crecido ante la adversidad y no deja siquiera que abramos el grifo para probar suerte.
Aún hoy me acerco a asomarme por el desagüe esperando el milagro.
No parece que vaya a ocurrir, de momento.
Algunos amigos me consuelan con una palmadita en la espalda diciendo, No te preocupes, en un par de meses, se te presenta un fontanero y esto ya verás, irá de maravilla.
Confío que tengan razón.

No hay comentarios.: