martes, diciembre 05, 2006

La felicidad y el arroz

Cuando se conocieron, solo seguían juntos por el sexo, pero en algún momento, él se enamoró.
Recuerdo que una vez nos contó, que estando en casa mientras ella cocinaba un arroz, el se acercó por detrás y abrazandola, le preguntó si era feliz.
-Pero no si eres feliz siempre, no, no. Ahora. En este mismo momento, con todo lo que tienes. ¿Eres feliz?
Ella cogió con los dedos un poco de arroz y se lo comió.
-Y me dijo que si. Que era feliz. En ese momento, era todo lo feliz que se podía ser.
De esto hace mas de diez años, y no hace mucho que nos lo encontramos de nuevo. Ella se había enfadado por alguna tontería y se había ido a casa.
El nos explicaba como la vida ahora era muy distinta, y pasaban el dia discutiendo a muerte por nimiedades. Sonreían sus labios pero sus ojos no.
Supongo que la felicidad puede alimentarse de arroz, pero el amor necesita algo de tomate. O alguna salsa. O especia. O algo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Puede que por eso lancen arroz en las bodas, para que cuando todo parezca perdido, encuentres un granito de los de entonces...