¿Algunas veces no te ha pasado? Hace calor, y de pronto, sientes un escalofrío, así sin mas. Que te deja algo destemplado y mirando hacia los lados, como buscando el origen.
Otras veces, hace mucho frio, y en cambio notas como una ola de calor repentina que te envuelve, y te confunde.
Una vez oí la historia de dos amantes, dos jovenes que se amaban tanto que ocasionaron la envidia de un poderoso rey, que decidió separarlos lo más posible, celoso de su amor.
Y encerró a ella en lo mas profundo del Polo Norte, en una carcel de hielo, mientras que él se vió enterrado en el más lejano y remoto de los desiertos, en una carcel de arena.
Ambos amantes, solo podía suspirar, y su aliento, se confundía con los vientos del norte y del sur. De forma que tras mucho vagar por el mundo, en ocasiones, esos vientos se encontraban, y jugaban en un remolino infantil, para perderse para siempre al instante siguiente.
A veces, es como si esos alientos se tropezaran justo en frente de ti. Y entonces, notas ese escalofrío.
Me gusta ese escalofrío.
Me gusta mucho.
viernes, octubre 20, 2006
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